jueves, 25 de octubre de 2018

La última noche de Sodoma y de la Cristiandad

Lot el sobrino de Abraham primero se interesó en Sodoma tras una dificultad que surgió entre los pastores de Lot y los de Abraham sobre los pastos para sus rebaños. La vista de la llanura bien regada del Jordán y la hierba deliciosa en las colinas circundantes, junto con su lujuria por la riqueza material, llevó el corazón de Lot lejos de la dependencia en Dios. Así eligió vivir "en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma." (Gén. 13:12). 

Eventualmente vivió en Sodoma, y mientras estaba "abrumado por la nefanda conducta de los malvados" (2 Pedro 2:7), sus sensibilidades espirituales quedaron opacas, y él no vio las cosas como realmente eran. De la misma manera, los habitantes de Sodoma no permitían el pensamiento de responsabilidad a Dios entrar en sus mentes. Siendo gobernados por preocupaciones y placeres, ocupados sólo con lo que pasaba ante sus ojos, y estando llenos de ociosidad, no eran conscientes de lo que había delante de Sodoma.

Estamos continuamente rodeados y la parte más íntima de nuestro ser puede verse afectada por influencias satánicas — influencias que son incomprensibles, vestidas con un poder aparentemente ilimitado, y que usan la mente del hombre como un juguete. La única liberación para el hombre de tales criaturas y su influencia es Cristo, el Maestro sobre toda la creación. Toda liberación para el hombre caído depende de la muerte de Cristo y de nuestra creencia y posesión de El como hijo de Dios y Salvador (Lucas 8:26-33).


El juicio de Sodoma


He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso. Y se llenaron de soberbia, e hicieron abominación delante de mí, y cuando lo vi las quité."
(Ezeq. 16:49-50). 

La plenitud de las riquezas junto con la ociosidad estimulan el apetito por el placer y la indulgencia de las pasiones voluptuosas. El pueblo entregó sus vidas a la llamada de sus sentidos naturales, degradando sus almas y dejando a Dios fuera de sus vidas.


Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.

Génesis 19:24-25


¡ Qué ADVERTENCIA para nosotros que tenemos privilegios más altos que Sodoma! Sodoma, un jardín que el Señor había hecho, fue en un momento convertido en un lugar de chacales y aves de rapiña-una ciudad embrujada, nunca más para ser reconstruida. Tal será la cristiandad. La historia de Sodoma se deja como un ejemplo para que todos recuerden: una advertencia a toda la humanidad. La llama explosiva de la justicia Divina en Sodoma ha enviado una advertencia a través de los siglos para recordarle al hombre que hay un Dios en el cielo.