sábado, 5 de mayo de 2018

Rick Warren, Tony Blair y la conexión con los Jesuitas

Hoy, muchos pastores evangélicos protestantes están operando en base a la idea principal de que si las iglesias son pequeñas, es porque hay algo malo en ellas. La “doctrina del tamaño” ha remplazado a la doctrina de ser fiel a la Palabra de Dios. Junto con esta creencia, llegó la actitud sutil de que no se debe ofender a nadie en la iglesia. Es así como se predica un evangelio diluido y las personas no están escuchando el Evangelio verdadero. Los textos bíblicos han sido removidos de las iglesias, se han suprimido los himnos tradicionales y se ha dejado de hablar acerca de la sangre del Señor Jesucristo y su expiación por nuestros pecados.

Como cristianos que creemos en la Biblia, debemos ser capaces de discernir que hay una falla en esta doctrina del tamaño. Conforme el número de los feligreses aumenta se requiere un ingreso mayor. Y si el presupuesto es superior, se necesita una ofrenda que satisfaga el presupuesto, y todas esas personas que dan más dinero, se convierten en las más importantes. Ahora, aquí tenemos una situación en donde el pastor tiene que tener mucho cuidado al predicar, a fin de no crear controversia. La polémica puede ser motivo para que esos que aportan más dinero abandonen la iglesia y así los pastores que antes temían a Dios, ahora temen a los hombres, de tal manera que la doctrina es determinada por los hombres y sus motivos, no por el Espíritu Santo y su Palabra.

En los últimos 25 años, el Señor me ha guiado para ser autor y coautor de seis libros advirtiendo de cómo el movimiento ecuménico hacia una religión mundial está impactando el cristianismo evangélico protestante. Estos libros son:

1. Nuevo vino o engaño antiguo
2. Cuando el vino nuevo hace al hombre divino
3. Vino nuevo y el vino de Babilonia
4. Cómo las apariciones Marianas, planean unir las religiones del mundo.
5. Otro Jesús: El Cristo Eucarístico y la nueva evangelización.
6. La Fe desechada: La Iglesia Emergente - una nueva reforma o un engaño de los últimos días.


Todos estos años Dios puso en mi corazón una pasión por advertir a los cristianos de un peligro espiritual pendiente. El 6 de marzo del 2011, atendí el Foro de Paz en una Sociedad Globalizada, que se celebró en la iglesia Saddleback en California. Rick Warren y Tony Blair explicaron lo que ambos estaban haciendo por establecer un programa mundial religioso en pro de la paz. Sin embargo, era más que obvio para los cristianos que podían discernir, lo que estaba ocurriendo con Rick Warren y su nueva “reforma”, pero muy pocos pastores han denunciado públicamente el Plan de Paz de la Iglesia con Propósito. De hecho, pastores prominentes como John Piper aceptaron y están siguiendo a Rick Warren y sus enseñanzas.

La conexión con los Jesuitas

Como ya he escrito en algunos de mis libros, el militar y religioso español Ignacio de Loyola fue el fundador del Orden de los Jesuitas en la iglesia católica. La meta de ellos es convertir la Palabra Infalible de Dios en la palabra del hombre, mientras que al mismo tiempo promueven la palabra del papa, como la de Dios. En adición, la ambición de los jesuitas, es llevar a “los hermanos perdidos” de regreso a la “santa madre iglesia”. Esto no se trata de algo menor. Yo he estado en la ciudad de Roma y he visto las multitudes adorando y venerando a un hombre al papa, quien porta en sus manos una hostia y una copa con vino, que supuestamente es el cuerpo y la sangre de Cristo. En los primeros siglos miles fueron martirizados y asesinados por rechazar el papado y la Eucaristía. Sin embargo hoy, me siento horrorizado al ver a pastores que en un tiempo creyeron en la Biblia, cómo han desviado sus corazones y los de sus congregaciones en dirección a Roma, a menudo gracias a la influencia de los jesuitas. Casos como estos ocurren más y más cada día.

Después que Rick Warren y Tony Blair, anunciaron el 6 de marzo del 2011 en California, que estarían trabajando juntos, ¿cómo respondieron los pastores cristianos a esto? ¿O será que acaso respondió alguno? La historia demuestra que sólo unos pocos lo hicieron y que la gran mayoría se unió al carro de los triunfadores.

Los que sí se conoce como un hecho, es esto: La iglesia ecuménica con propósito, con su mentalidad contemplativa, no ha desaparecido en la Iglesia Evangélica o Protestante cristiana. Y no es popular hablar en contra de esta apostasía creciente. Es mucho más fácil ir río abajo que en contra de la corriente. La Biblia anticipa que nos encontramos en los últimos días. ¿Y qué es lo que los pastores cristianos quieren hacer: capturar salmones muertos que son arrastrados por la corriente hacia el mar, o convertirse en verdaderos pescadores de hombres?


¡Lea su Biblia y entérese de lo que dice! Habrá una religión mundial. ¿Quiere usted ser parte del problema, o desea ponerse de pie en favor de la verdad? Lo último no es fácil y si se decide a hacerlo tendrá que pagar un alto precio.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario