sábado, 5 de mayo de 2018

En el día de la adversidad


Como aquel a quien consuela su madre, 
asi os consolaré yo a vosotros. 
(Isaías 65 : 13) 


El más dulce de los cantos 
Que pueda el fiel repetir; 
El mayor de los tesoros 
Que en Cristo pueda adquirir:
Es gracia más abundante 
Para esta vida vivir. 

Vida de amor tan excelso 
Que nos permita gozar 
De su intimidad preciosa; 
En nuestro diario andar. 

Disipa todas las penas;
Los cuidados del mañana,
Este cántico glorioso; 
Quien me salvó es quien me guarda. 


Yo sé que el seno del Señor está presto para recibir todos los conflictos y ansiedades mias.

Debemos ser pacientes, porque Dios es el Hacedor de todas las cosas, y cuando nos impacientamos lo que hacemos es realmente hallar faltas en El.

El es el gran Dador, y si retiene su mano de darnos hoy, es porque nos quiere dar doble mañana.

El es suficiente para nosotros, aun cuando nuestro camino fuera diez mil veces más triste y difícil. El que todo lo hizo y todo lo sostiene, es igualmente poderoso para hacer frente a toda contingencia que pueda ocurrir entre el calvario del dolor y la nube de gloria.

Con un corazón quebrantado y una voluntad sometida he dado gracias por aquellas aflicciones más agudas de mi vida, y digo, no de un modo ligero, sino como delante de Dios: "Tú sabes que yo no podía haber pasado por esto si no me hubieses dado la gracia de recibirlo como de tu mano, y encontrar que <<del comedor salió comida>> y del fuerte salió dulzura".

Muchas veces hemos cantado: "Jesús las cosas todas ' hizo bien" y asi debe ser, sea lo que sea que nos ocurra; pues si el Padre del amado Hijo Unigénito es el que dispone todas las cosas a gloria de su Hijo, todo lo que ocurra está bien.

El te ama a ti y quiere que su voluntad sea toda tu satisfacción; quiere que halles tu todo en El y en su Hijo.... El piensa que si El mismo halla en su Hijo todo su contentamiento, puede hacer que el Hijo de su amor te baste cuando todo haya desaparecido. El te ama de tal modo en El, que está haciendo que todos tus afectos y todos tus pensamientos tengan al Señor Jesús como su centro.

Su amor quebrantó mi corazón para dar entrada a Cristo, y sé que su amor es quien lo hizo. Hasta entonces nunca comprendí, ni la necesidad que la criatura tiene de Cristo, ni la suficiencia de Cristo para un corazón quebrantado.

¿No es digno El de tener a sus santos consigo?.... Las palabras "si me amáseis ciertamente os gozaríais porque yo voy al Padre" pueden también ser citadas aquí y ser verdad en tu caso. Amamos a los que se van. ¿Es que solamente les amamos por razón de nosotros mismos?… Esto es un malvado egoísmo, que olvida el gozo de Dios y de Cristo al recibir en su presencia a un ser amado para nosotros, y que nos impide también pensar que para ellos ha sido una gran ganancia.

Yo rehuso decir o escribir «desconsolados» cuando el Señor se ha llevado a otra persona a su presencia; ni siquiera deberíamos decir «afligidos» cuando seres , amados han ido a estar con El, Ciertamente si yo le amo a El más que todas las cosas, debo ser lo bastante generoso para darle todo lo que yo amo.

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